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Porqué lo que diga Trump sobre los ODS es irrelevante. Pero lo que hagan las empresas no.

11 Nov

IMG_6598 2La humanidad nunca ha tenido retos más importantes y urgentes que hoy. Sabemos que si no frenamos urgentemente la emisión de gases efecto invernadero, el efecto en el planeta será brutal e irreversible.  Empezamos a ser conscientes de que lo que hacemos hoy compromete nuestro futuro, no dentro de unas generaciones sino probablemente dentro de nuestro propio ciclo vital.

También por primera vez intentamos a nivel global establecer mecanismos para hacer frente a estos retos; Por ejemplo: los 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) a cumplir en 2030 firmados por todos los países miembros de la ONU hace tres años.

Según los informes de seguimiento ningún país será capaz de cumplirlos, ¿como es posible que siendo tan esenciales no se vayan a cumplir?

Hay varias razones. La primera es que no se pueden tener 17 prioridades. La amplitud bienintencionada pero impráctica de los ODS  es su mayor debilidad.  Los objetivos se solapan y se relacionan causalmente. Si hay trabajo decente para todos y crecimiento económico, es evidente que no habrá pobreza, ni hambre. Y es difícil pensar que si hay trabajo decente no exista un sistema educativo de calidad para todos. Posiblemente “la madre de todos los retos” sea el objetivo 13, acción por el clima. Si no lo superamos, difícilmente alguno de los restantes será alcanzable. A diferencia de otros retos, el cambio climático es absolutamente global. Afecta sin excepción y a corto plazo a todo el planeta. Y condiciona radicalmente los avances en cualquier otro objetivo.

Si es un reto para los gobiernos trabajar con los ODS, para las personas lo es más. ¿O es que los individuos en los países desarrollados podemos desentendernos de su consecución? Es indispensable que tomemos conciencia y sepamos como contribuir personalmente a superarlos, sobre todo en relación con el cambio climático. Sin embargo la narrativa de los ODS está alejada de la sensibilidad del ciudadano. Comunicar de un modo relevante, memorable y persuasivo la importancia de determinados cambios de hábitos individuales es esencial para los ODS. Sabemos cuales son los niveles peligrosos del colesterol y que alimentos debemos evitar para no incrementarlo. Pero no sabemos como nos afecta respirar en la ciudad contaminada o cuanto CO2 dejamos de emitir por cambiar nuestros hábitos de movilidad o de alimentación.  Para las personas, lo que no se mide o no existe o no es importante. Tal vez por ello pensemos que quienes tienen la responsabilidad de cumplir los ODS son los gobiernos, no nosotros  como ciudadanos.

De hecho las estadísticas de (in) cumplimiento de los ODS se realizan por países, reforzando la idea de que son éstos los agentes ejecutivos responsables de su implantación. Pero el compromiso nacional es inútil si hay otros países que ignoran los ODS. Suecia puede alcanzar algunos de estos objetivos, pero si Rusia no lo hace el avance es nulo. Responsabilizar a los países de la consecución de los ODS trae dos problemas: la parcialidad geográfica y el cortoplacismo de los gobiernos nacionales. Las políticas nacionales dependen de vaivenes en los gobiernos.  La solución pasa por la acción de las grandes empresas con influencia global y con visiones y políticas de largo plazo Un ejemplo, recientemente 250 grandes compañías han presentado el compromiso de que en 2025 el 100% de sus  plásticos sea reutilizable, reciclable o compostable.

Neville Isdell, antiguo CEO de Coca-Cola me comentó hace tiempo  que las ONGs con las que la Compañía tenía alianzas le transmitían que era preferible llegar a acuerdos con grandes empresas más que con gobiernos, precisamente por la capacidad de ejecución global y visión de largo plazo.

En resumen: ayudaría al cumplimiento de los ODS, el simplificarlos y priorizarlos; entendiendo que ésto no va a ser posible, al menos mejorar su narrativa y comunicación para generar compromiso y cambios de comportamiento en los ciudadanos. Y sobre todo contar con las grandes empresas, por ser los agentes más interesados  y eficaces para su implantación global, no por regulación, sino pura y simplemente porque la sostenibilidad es la clave estratégica  para su negocio a largo plazo.

Buenas y malas noticias sobre pensiones. La tuya concretamente

25 Ago

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¿Que prefieres, que te den una mala noticia de una vez o que te la den por entregas a lo largo del tiempo?

Los expertos en felicidad y sicólogos economistas (quienes bajo el paraguas de behavioral economics-psicología económica- últimamente tienen la costumbre de ganar los Nóbel de Economía) confirman que tenemos un mecanismo adaptativo para metabolizar con relativa rapidez  tanto las malas noticias como las buenas. Aparentemente, cada uno tenemos nuestro nivel de felicidad basal particular, al que tendemos a volver tras el primer impacto de noticias que nos afectan, en uno u otro sentido

Una persona a quien le toca la lotería,  es repentinamente más feliz, pero al cabo de un tiempo (corto), su nueva vida se convierte en rutina y tiende a retornar a su nivel de felicidad basal. Y viceversa, alguien que recibe una mala noticia generalmente al cabo de un tiempo metaboliza el malestar y vuelve a su estado de felicidad de partida, determinado en gran parte por la genética. Para minimizar el efecto de una mala noticia es mejor comunicarla de una vez y no en capítulos a no ser que nuestro objetivo sea tener hecho polvo al receptor sostenidamente en el tiempo.

Por eso asombra que el anterior gobierno se empeñara en dar malas noticias a los jubilados todos y cada uno de los años, con subidas de sus pensiones por debajo del IPC. Cabrear todos los años año a 9 millones de votantes no parece muy inteligente. La alternativa para cuadrar las cuentas es actualizar las pensiones por el IPC anualmente, y dar una única mala noticia para muchos años, no a los jubilados actuales, sino al grupo de los que lo serán, reduciendo la tasa de sustitución (relación entre la pensión y el último salario)  para los futuros pensionistas. En España es de más del 80%, prácticamente la más alta de Europa. Esta tasa, unida a los mayores sueldos y cotizaciones durante más tiempo de los nuevos jubilados, hace que sus pensiones sean alrededor de un 30% más altas que la pensión media actual

En cualquier caso no veo a millennials, generación X, baby boomers  y demás cohortes  de descreídos  futuros pensionistas, manifestándose para defender el mantenimiento de la tasa de sustitución, con la organización, tenacidad y constancia de los jubilados actuales cuando exigen subidas de sus pensiones de acuerdo al IPC

En fin que para el heterogéneo grupo de los futuros pensionistas va a ser muy difícil escaparse de las consecuencias de la mala noticia de la reducción de la tasa de sustitución, sobre todo porque objetivamente no estamos tan mal comparados con otros ciudadanos europeos: por ejemplo la pensión pública media en España  es de 1.074€ frente a 1.003 € en Alemania …  además el 84% de los españoles tiene una (o varias) casas en propiedad frente al 41% de nuestros colegas alemanes. A investigar de que viven estos desafortunados jubilados centroeuropeos

Vayámonos preparando para la mala noticia que “el gobierno” nos dará en algún momento. Esperemos que gracias al conocimiento teórico de la psicología económica, solo nos la den una vez

“Pringao” el último, o como acelerar la implantación de la Nueva Economía

22 May

Ha transcurrido ya un mes desde que tuvo lugar NESI Global Forum en Málaga, sobre Nueva Economia  e Innovación Social. Se trata de aquellos Nuevos Modelos Económicos (NEMs)  que buscan dar un mayor protagonismo a la persona, creando sociedades más justas, inclusivas y prósperas.  Por la escasa presencia de la economía tradicional entre los mas de 600 participantes, deduzco que muchas empresas pensaron que NESI iba a ser una quedada perroflauta. Error. El  Foro me recordó  a las mejores reuniones globales de The Coca-Cola Company,  donde nacían las estrategias globales  y el compromiso de la organización para ponerlas en marcha. Ignorar lo que se cuece en el territorio de la Nueva Economía  es despreciar una oportunidad para explorar el futuro posible, prevenir cisnes negros, o desarrollar nuevas lineas de negocio. Por ejemplo, la economía colaborativa ya da trabajo a 12 millones de personas en Europa y ha sacudido las reglas de juego en sectores como la movilidad de las personas,  o la hostelería.  airbnb, estuvo presente en el Foro, junto con  otras empresas  de distintos sectores  que combinan el propósito social con la rentabilidad o al menos con su sostenibilidad como negocios,  como  Fairphone, Ecoalf, o Triodos Bank. Ademas participaron ambiciosos proyectos cooperativos en busca de financiación, asegurando una rentabilidad competitiva. Mi impresión es que para la mayoría  de los jugadores de la economía tradicional estas propuestas parece que nunca  serán un factor relevante en sus negocios

…pero ¿Y si sí?

Hay múltiples factores que  impulsan el cambio del modelo económico tradicional hacia la Nueva Economía : el poder que las RRSS transfieren a los ciudadanos, la creciente certidumbre de que  crecimiento continuo es insostenible, la búsqueda del bienestar, la preocupación por la salud y el deterioro medioambiental, la perdida de confianza en las empresas e instituciones…     

Pero de entre todos hay uno , paradójico, que surgió con fuerza en los grupos de trabajo del Foro NESI:

El gran catalizador para la Nueva Economía es la adopción  de sus prácticas por parte de empresas líderes.

¿Y porque habrían de hacer semejante cosa?

Porque en una época en que la mayoría de los productos se están comoditizando y se compite mayoritariamente en precio, la estrategia de adoptar y comunicar prácticas en el ámbito social, laboral, medioambiental, de salud y bienestar etc…. es una formula potencial para aportar diferenciación y ventajas competitivas.

Si esta estrategia es relevante para los consumidores, la  empresa pionera no solo se diferencia frente a sus competidores, se convierte en un agente de cambio.  Durante algún tiempo el atrevido innovador será la oveja negra  para el resto de jugadores del sector , aunque al final tendrán que adoptar tambien esa práctica. “Pringao” el último. Porque el mérito y la preferencia frente a los consumidores y ciudadanos será siempre del primero.

 

 

El fútbol es así. Y anímese, la política también podría serlo

3 Oct

1371722871_extras_mosaico_noticia_1_g_0Que palo: no me gusta el fútbol. Además intuyo que es el responsable silencioso de los males de la España contemporánea. No obstante por cultura general y necesidades de networking, estoy casi alfabetizado futbolísticamente. Posiblemente por ello acabo de tener una visión, un insight sobre las enseñanzas que el modelo del fútbol ofrece para resolver uno de los grandes problemas patrios, como es el descontento que los españoles tenemos hacia nuestros políticos. Del fútbol el CIS no dice casi nada, pero SABEMOS que tenemos la mejor liga de futbol del mundo; y además está haciendo historia todo el rato, como nos recuerdan permanentemente los telediarios y los periódicos.

Si hemos sido capaces en España de tener el mejor fútbol del mundo ¿Como no vamos a poder tener los mejores políticos del mundo? Es una simple cuestión de benchmarking. He aquí algunas de las claves:

Internacionalidad. Si no se tenemos talento local, ¡Se compra fuera! No es necesario que nuestros ministros, diputados o consejeros autonómicos sean todos españoles. Hay que de ojear por el mundo y ver, donde esta el crack de economía, sanidad o cultura. Y ficharlo por una pasta ¡Sale rentable! Si un argentino como Messi puede ser el mejor futbolista de Europa ¿Porqué no puede un indonesio ser el mejor ministro de fomento de España?

Flexibilidad regulatoria. Hay que adaptar la regulación haciéndola mas permisiva, para que los mejores políticos se sientan cómodos en España. Ampliando el marco legal desaparecerían muchos casos de corrupción y evitaríamos malos rollos. El picture of success sería que llegado el caso, a los futuros Bárcenas, o Rato, en vez de pitarles a la salida del juzgado, les aplaudan y vitoreen, como a nuestros héroes futbolísticos

Difusión mediatica. Los medios de prensa, radio y televisión, seguirían a diario, hasta el último detalle, las actividades de los nuevos políticos y transmitirían de modo sencillo y memorable a la ciudadanía sus directrices y estrategias, al estilo de las del Cholo Simeone “Hay que ir partido a partido”, o el recordado Luis Aragonés “Hay que ganar y ganar y ganar (etc) “

Titulares y suplentes. Entre los nuevos políticos tiene que haber una lucha semanal por jugar, en su caso por gobernar. Cualquier nuevo cargo debe saber que si no lo hace bien cada semana, corre el riesgo de calentar banquillo. La CUP se aproxima a este innovador benchmark futbolístico con su propuesta de rotaciones en la presidencia de la Generalitat

Incentivos. En el fútbol hay primas por resultados, pues en el nuevo escenario político, lo mismo: si mejora el informe PISA, prima para el ministro de educación. Si el paro baja, prima, pero gorda, a la ministra de empleo . Y sensu contrario si un ministro no responde a lo esperado en cada partido, no hay prima y se le pone a chupar banquillo hasta que espabile . O se le traspasa a otro país (o a otra autonomía)

Cantera. Hay que promover que los niños, de mayores, quieran ser políticos. Los papás les llevarían a plenos municipales o parlamentos autonómicos, para que vayan cogiendo afición. Y los colegios tendrían mítines y debates electorales simulados en los que los chavales se irían soltando, con sus padres poniendo verdes a los contrarios desde la tribuna.

Para activar este enfoque aspiracional desde la infancia, los nuevos políticos deberían conducir coches molones, salir con modelos macizas y lucir audaces tatuajes. La única que tímidamente se apunta a esto último es Cristina Cifuentes… ¡pero es una mujer! Me acabo de dar cuenta de que las mujeres no juegan al fútbol; bueno, si pero no. Si en política imitáramos al fútbol tendríamos que prescindir por lo menos de un 50% del talento. Imagínate, no podríamos fichar a Hillary Clinton ni a Angela Merkel. Algún inconveniente tenia que tener este prometedor benchmark futbolístico

Juro sobre este ladrillo que nunca mas volveré a promover una burbuja inmobiliaria

6 Ene

1162093953_740215_0000000000_noticia_normalSergio Zyman antiguo CMO de Coca-Cola Company, decía que a sus directivos les podía perdonar (aunque luego, el tío no les perdonaba) que el negocio fuera mal , pero nunca que fuera bien y no supieran porqué.

España experimenta un cambio de tendencia económico , que parece se va a consolidar en 2015. Lo dice hasta la OCDE en sus indicadores adelantados. Y el Gobierno con enorme alivio lo repite como  mantra electoral, hinchado de satisfacción, encantado de conocerse. Aunque no tiene mucha idea de que es lo que ha hecho para conseguirlo. Influyen las mágicas declaraciones del signore Draghi, que el petróleo cueste la mitad beneficiado su precio del pulso visceral entre Saudíes y amos de fracking, que las secuelas de la primavera árabe continúan impulsando el turismo a tierras celtiberas y que los salarios patrios se aproximen a los chinos. Mas allá de estos factores, la visión del modelo socioeconómico del futuro y la estrategia para el crecimiento sostenible, son uno de los secretos mejor guardados del Gobierno. Tan bien guardado, que igual ni existen. “ah ¿pero no eras tu el que tenia la estrategia? “ “¿la estrategia yooo? ¡Pero si era tu ministerio el que la tenia que hacer! ” y   Soraya ” a ver, ¿alguien tiene la estrategia?” dialogo posible en un consejo de ministros ante la mirada hierática de  Mariano que seguramente oculta también una inquietante pregunta ”pero ¿de que hablais?”

La ausencia de estrategia para España como país es una posibilidad; otra mas inquietante es que la misma consista en volver a la situación previa a la crisis: hay ministros que con  satisfacción y alivio declaran que por fin la construcción empieza a recuperarse.

Da la impresión que somos un burro que da vueltas en una noria situada mitad al sol abrasador, mitad a la sombra. Ahora empezamos a entrar en la sombra , pero dentro de un rato volvemos a achichárrarnos. La pregunta rudamente planteada pero legítima la hacia, por ejemplo, Luis Tosar. “¿Que coño vamos a hacer, de que vamos a vivir en este país?” http://bit.ly/1xGyDP0

Según unos la respuesta es divina: Dios, la señora Merkel y la reducción del déficit proveerán; y la mano invisible nos colocara donde nos toque como país en el ecosistema mundial. Según otros, la respuesta es subir los impuestos y aumentar el gasto público. Se recaudarán en un pis pas 44.000 ( o 90.000 según dijo en TVE don Pablo) millones de € más y todo arreglado. ¡¡Una hemorragia de recursos!! Mas allá de que los hipotéticos paganos de esa subida impositiva, (equivalente al actual déficit anual o al doble de los beneficios de todas las empresas del Ibex) se den el piro a otros países de la UE donde les cobren menos, ¿ quienes son o serán?¿que exitosos profesionales o boyantes sectores de la economía española van a mantener el estado del bienestar? ¿quienes van a ser esos geniales creadores hispanos de valor añadido que van a competir y ganar en el mercado global para aportar esos impuestos a la butxaca común? Porque sin contestar esta pregunta hacemos trampas, no en el solitario sino en un tute en el que juega mucha gente.

En su visita del pasado septiembre Jeremy Rifkin nos regaló unas pistas sobre un posible modelo y un titular provocador “España podría crear mucho empleo mañana mismo” http://bit.ly/13VrNHu

Su propuesta se basa en el uso colaborativo de internet y el desarrollo de las renovables. Mas allá de que el Gobierno haga todo lo posible por extirpar estas dos alternativas del escenario económico hispano , y de que Mr Rifkin pueda haber estado afectado por una combinacion de jet lag y sangría cuando fue entrevistado, es revelador que sea un amigo guiri, el que venga a plantear (sin ningún seguimiento, lamentablemente) un debate tan fundamental para nuestro futuro

Es necesario contestar muchas preguntas cuya respuesta se traduce en una acción de gobierno concreta y a medio plazo. Dejemos aparcadas las propuestas de Mr Rifkin y repasemos algunas ¿Hay que invertir en investigación a voleo (filmar la cueva del pulpo de las Cies por dentro) o apostar por algún sector en particular? ¿Donde queremos/podemos llegar en el sector de la biotecnología? ¿Como va a añadir valor nuestra industria alimentaria en el mercado internacional ? ¿Que papel pueden jugar nuestra educacion superior y sanidad, no como derechos, sino como competitivos sectores económicos en el contexto global? ¿De que forma se puede poner en valor el español como lengua alternativa global? ¿cómo persuadir a los titulados españoles emigrados de que vuelvan?¿ Como potenciar el venture capital en la economía española, para superar el cansino “es que el banco no me presta”? ¿ como facilitar la migración de la potente industria del automóvil de combustible fósil a alternativo?… interminable lista

Políticos de gobierno y oposición, repitan conmigo “ juro sobre este ladrillo, que nunca mas volveré a promover una burbuja inmobiliaria”

¿Será que las marcas entienden mejor a los españoles que los políticos?

11 Dic

Campaña-Navidad-Loterias_FRAME-3La clave del éxito de Podemos tal vez sea más allá de sus reconocidamente certeros diagnósticos, la capacidad de generar ilusión. La ilusión moviliza, porque las decisiones las tomamos con el corazón y las justificamos con la razón. Las marcas líderes también son capaces de generar ilusión, alimento para el ánimo y energía para el espíritu, por encima de las características de su producto. De abrazar causas y activar sentimientos con las que el ciudadano se siente solidario.

Por el contrario la propuesta de la mayoría de los políticos a los ciudadanos es tan objetiva, racional y poco movilizadora como cumplir los objetivos de déficit, seguir al pie de la letra la constitución o aumentar /reducir el gasto público. Nos van a terminar convirtiendo en un país marca blanca.

Cuando los españoles vaciamos las estanterías en un fin de semana y recogemos más de 20 millones de kilos para los bancos de alimentos, ya loterías había reflejado esa solidaridad emocionante , ese compromiso de no dejar a nadie atrás, recordándonos que el mayor premio es compartir. http://bit.ly/1sBqoeo

Cuando el sector hostelero atraviesa una de las mayores crisis de su historia y han cerrado más de 50000 establecimientos , Coca-Cola beatifica a San Bartolo y nos recuerda que los bares son parte de nuestra historia individual y colectiva, la mayor red social, donde hemos cambiado apuntes, conocido a nuestra novia, o compartido los mejores momentos con nuestra gente más querida. ¡Benditos Bares! http://bit.ly/1jg9Wma

Cuando despedimos con un nudo en la garganta a nuestros hijos que parten a una Erasmus, a trabajar en un hotel de Albión o una plataforma petrolera en el Mar del Norte, una marca de embutidos expresa la tormenta que tenemos en el corazón: puedes irte, pero no hacerte. http://bit.ly/1IDHOCA

Y cuando contemplamos consternados como la torpeza, la terquedad o la mala fe envenenan inexorablemente la relación con algo tan cercano y entrañable como Cataluña y los catalanes, el que un fabricante de cavas nos invite a brindar por los próximos 100 años juntos es un soplo de aire fresco. http://bit.ly/13aZxkV

Alguien tenia que decirlo, y no siempre va a ser Pablo Iglesias

¿Será el fútbol la auténtica causa de la crisis en las Españas?

19 Oct

RajoySer futbolista profesional mola: señoras estupendas, coches impresionantes y cientos de miles de seguidores en twitter ¡Y no hace falta estudiar! Tal vez por eso los niños españoles quieren ser futbolistas, según una encuesta de ADECCO. A estos niños les iría mejor si quisieran ser electricistas, empresarios o marinos mercantes. Prácticamente ninguno llegará a ser futbolista profesional. Que frustración (sobre todo para los padres), igual que cuando su equipo del alma pierde. El primer estudio sobre la felicidad de Coca-Cola detectaba que los aficionados al fútbol eran menos felices que la media. Solo gana un equipo entre muchos así que lo normal es que el tuyo no gane. En teoría todo el mundo puede correr una maratón, aprender inglés o incluso leer el Ulises. Pero conseguir que tu equipo gane es dificilísimo y además no depende de ti, aunque te intenten convencer de lo contrario. Probablemente los responsables son los medios. Los periodistas extranjeros no pueden creer que se convoquen ruedas de prensa tras los entrenamientos semanales de los equipos en España “¿pero que preguntan? ¿de que hablan?” Saldríamos mejor en el informe PISA si el tiempo dedicado en TV al fútbol se dedicara a enseñarnos cosas prácticas (También es verdad que gracias a él hemos aprendido que Hat Trick quiere decir tres goles). El fútbol nubla la inteligencia de profesionales de los medios, que publican admirados que se han vendido 350.000 camisetas de James al día siguiente de ficharle. Y se quedan tan anchos. Que el Éibar suba a primera es un hecho histórico. Ganar el mundial convierte a los jugadores de la roja en héroes y al seleccionador en noble. Martin Luther King tenia un sueño. Rajoy otro: ganar la próxima Eurocopa.

En otros deportes no hay duda sobre quien es el mejor: el que salta más o llega antes. En el fútbol se puede ser “mejor equipo” que otros pero perder, entre otras cosas por el estado del césped o por un señor que no juega y toca un silbato. El fútbol es así. La exposición constante a su banalidad invasiva, a su apasionada subjetividad, ha contagiado en España los debates políticos, las relaciones sociales, e intuyo que hasta el funcionamiento empresarial. El fútbol relativiza la ley: la gente insulta a la salida de los juzgados a defraudadores fiscales, salvo si son futbolistas, en cuyo caso los vitorean.

Pero lo más perverso de nuestra celtibérica adicción al fútbol es que nos ha educado en la pasividad, en la dependencia de otros: somos espectadores, no jugadores. La solución si nuestro equipo va mal es pitar y abuchear al entrenador o al presidente del club. En Austria son aficionados al esquí, y esquían. En Inglaterra a la jardinería y cultivan prímulas, lavandas y tomates. Pero aquí “darlo todo por el fútbol” es mayormente mirar como juegan otros. Nos han hecho creer que por agitar banderas , dar gritos de ánimo o protesta y hacer la ola contribuimos a que nuestro equipo gane. Y ese martilleo recurrente trasciende lo futbolístico y nos educa en la dependencia, en la transmisión a otros de la responsabilidad de conseguir nuestros objetivos. En España en general, nos hemos convertido en espectadores, hinchas y tertulianos. Aficionados. Nunca jugadores. Criticamos , animamos, protestamos. Nunca saltamos al campo y cuando lo hacemos es para que nos firmen un autógrafo, no para jugar nosotros mismos.

Y dicho ésto, me pongo a estudiar todo lo que se ha publicado este fin de semana sobre el estado de ánimo de Casillas, los isquios de Sergio Ramos, y la trifulca de Piqué con la guardia urbana, porque el lunes tengo una reunión con un cliente a quien no conozco de nada y de alguna forma habrá que romper el hielo ¿no?

La infelicidad contagiosa del ministro Wert y el inevitable colapso de las prestaciones sociales

27 Sep

niñosCada vez sabemos mas sobre la felicidad y sus causas. Está de moda a nivel científico y popular estudiarla y escribir sobre ella . Este fenómeno puede estar relacionado con la crisis, como la cotización bursátil  lo está con la prima de riesgo. Las creencias sobre la felicidad  son mucho mas relevantes de lo que parece, porque consciente o inconscientemente gobiernan nuestro comportamiento individual y colectivo. Una de ellas era que tener más cosas nos iba a hacer más felices.   Ahora que se ha derrumbado el mito del crecimiento económico continuo e irreversible,  buscamos otras formulas para alcanzar ese estado ideal que no estén basadas en la riqueza económica. Ya antes de la crisis empezaban a acumularse evidencias de que tener cada vez mas cosas no servía para alcanzar la felicidad, del mismo modo que al galgo no le sirve correr más para alcanzar la liebre mecánica.  Algunos sicólogos tenían la explicación y le habían puesto un nombre: adaptación hedónica, es decir que a lo bueno se acostumbra uno rápido. A los dos meses de tener el BMW ya te parece rutinario; no te hace la misma ilusión como cuando era un deseo. Pensamos ingenuamente que nos hemos equivocado y que el BMW no era el coche adecuado , que seguro que cuando consigamos el Porsche alcanzaremos la felicidad ¡Ay, ilusos! La adaptación hedónica funciona en las dos direcciones, o sea que hasta cierto punto la escasez o la enfermedad física también la metabolizamos y podemos ser felices en la planta de calle de la pirámide de Maslow.  Una excepción , las patologías mentales como la depresión inhiben toda posibilidad de felicidad .

Salud, Dinero y Amor: hay estudios  cuantitativos que asignan solo un 10% de la felicidad a la genética, un  40% a las circunstancias  y un 50 % a la actitud. O sea que en línea con lo anterior, la buena salud, el triunfo profesional y su consecuencia el dinero, o el éxito en el amor explicarían menos de la mitad del nivel de felicidad individual.   Es más, según diversos  experimentos la relación causal es la contraria: La gente más feliz, enferma menos, tiene más éxito laboral  y es  más atractiva .  La felicidad no es el epílogo repipi de una novela rosa, sino un factor macroeconómico  de primer orden. El sabio Punset en la promoción de su último libro “El sueño de Alicia” dice que “es necesario prevenir para evitar el colapso de las prestaciones sociales”.   Mayores niveles  de felicidad contribuirían a la prevención de enfermedades y a reducir  el gasto sanitario. Además también disminuiríamos las prestaciones por desempleo, porque tendríamos empresarios de mas éxito  que contratarían  más y mejores empleados.  Los científicos producirían mas patentes y puede ser que hasta los políticos hicieran mejor su trabajo  (¿hay algún político español que parezca feliz? ¡Si siempre están cabreados!) . Además  ligaríamos más; esto no se como afecta a la realidad socioeconómica, pero malo no me parece.  Un mayor grado de felicidad, por contra, perjudicaría a algunos sectores, por ejemplo la industria de la cirugía estética ¿para que se van a poner tetas las señoras si en plan Amelie ya son más atractivas? (Los beneficios intangibles desde siempre han aportado a la marca,  en este caso personal, mas valor que los turgentes  tangibles)

 Dada la relevancia crítica, no solo individual, sino también macroeconómica de este asunto  para la salida de la crisis y la sostenibilidad de las prestaciones sociales ¿No habrá una pastilla que nos haga permanentemente felices?  

¿Que podemos hacer? La solución, como casi siempre, es simple.

 El mérito de haber sintetizado  el conocimiento científico que aporta la solución  es de S. Lyubomirsky quien identifica  las tres actividades que nos entrenan para ser felices crónicos.   Individual y colectivamente. Para obtener salud, dinero y amor. Para  salir de la crisis y evitarla en el futuro. Son:

1.-Desarrollar actividades que redunden en beneficio para otros

2.-Aprender continuamente

3.-Potenciar la autonomía personal

Todas las actividades que desarrollemos en esas tres direcciones mágicas nos hacen irremediablemente mas felices. Mira que es sencillo. Y hace click. Ahora comprendo mejor muchos de los resultados del  primer estudio cuantitativo de Coca-Cola. Por ejemplo la gente que cocina es mas feliz ; claro, porque aprenden y generalmente preparan la comida para otros. Los aficionados al futbol son mas infelices: no pueden hacer nada para que su equipo gane, no aprenden y no se traduce su afición en ningún beneficio para nadie, ( salvo para los millonarios jugadores). Trabajar para una ONG hace feliz, como plantar arboles bajo cuya sombra nunca te cobijarás. Regalar, dar las gracias, reconocer méritos ajenos. Estudiar una carrera lejos de casa porque aprendes y eres mas autónomo.  

El principal pasivo de Wert  es que en su reforma se ha olvidado de estas tres cosas tan simples y tan críticas para el sistema educativo y “la sociedad en su conjunto”.  

 Aparte de haber espachurrado al estratégico sector cultural con el 21%. Porque la gente que iba al teatro, también era más feliz.

 

Carta periférica a un hijo infiltrado en la pérfida Albión

16 Nov

Querido Ro

 Ten cuidado que estos ingleses ya se han vuelto a rebotar por un quítame allá esas pijotas en aguas Gibraltareñas. Nada es gratis, ni los peces humildes.  Ya se que me dices que en Inglaterra  los españoles le caemos simpático a todo el mundo (en general los españoles solo nos caemos mal a nosotros mismos) pero no te descuides.. el león, humillado es muy peligroso, y están los británicos frustrados porque su selección de football es una castaña y la nuestra, excelsa. Espero que esta excelencia futbolística  se traduzca en algo positivo para la balanza comercial.  Aquí en España te comento que ya casi no se habla de la huelga general. Es un buen ejemplo de relatividad perceptual: donde unos han visto un veinte por ciento, otros ven un ochenta. Donde unos ven un millón de manifestantes otros ven cincuenta mil. Donde unos ven fracaso estrepitoso, otros éxito sin precedentes. La huelga general tiene la ventaja de que sus resultados satisfacen a las churras y a las merinas  y de que se circula muy bien.  En la parte negativa los porrazos de las fuerzas de seguridad o las pedradas informativas de los piquetes te alteran el animo,  te nublan el entendimiento y todo el mundo se calienta. Vamos, que  le das una  leche al que te venia a decir buenos días, y luego le preguntas “¿y tu que coño quieres?”.  Hay mucha gente que le gustaría hacer huelga pero temen represalias y entonces a la salida del trabajo, van a la magna manifestación, que en esta época de “hibridización” combina con la huelga general. Dado el costo y la paradoja de no trabajar como alternativa a la crisis, (que se fastidie el comandante que hoy no como),  intuyo que en el futuro reemplazaremos  la huelga general por la manifestación como instrumento reivindicativo, que es igual de inútil para salir de la crisis pero mas barata, festiva y mediática. (Fíjate que contrasentido que si la huelga cierra las teles y los periódicos  nadie informaría de cómo ha ido la  huelga). Incluso podríamos reemplazar el incendio tradicional de mobiliario urbano con que suelen culminar las grandes manifestaciones por una traca y la quema de unos monigotes tipo falla . Tus colegas ingleses el otro día, ¡oh burdos, envidiosos imitadores, marcas blancas  de la iconografía festiva valenciana!  quemaron un ninot gigante de Lance Armstrong. En el caso español quemaríamos efigies de ya sabemos quien. Que inocente, folclórico y simbólico gustirrinín. Así cumplimos el doble objetivo de institucionalizar la energía pirotécnica de los antisistema, y al mismo tiempo crear una innovadora fiesta de alcance internacional a incorporar al portafolio cultural ibérico, que tanto contribuye a nuestro liderazgo turístico global. Mira la tomatina de Buñol, por ejemplo. Espero que sigas bien, te dediques  menos al networking nocturno y mas a trabajar y estudiar.  No te olvides de esta España vapuleada pero entrañable y vuelve para contribuir a salvarla. Y si no, llévanos para allá, que si en China les encantan los churros, en Inglaterra les van a volver locos.

En España solo la caga Juan Carlos ( primero)

21 Abr

Porque, reprendido por sus cacerías africanas, lo previsible hubiera sido que hubiera contestado “pues mas cazaba Garzón con el ministro Bermejo”. Pero no , va y pide perdón, y además con un tono que vas y te lo crees. No como Pepe cuando se disculpó después de espachurrarle la mano a Messi. En este país nadie rectifica ni pide perdón nunca, hemos aprendido la lección de San Ignacio de  Loyola, “en tiempos de tribulación no hacer mudanza”. Ni los de los ERES, ni las monjas que roban niños, ni los entrenadores del dedo en el ojo, ni los terroristas asesinos, violentos de genero, escaqueadores de IVA, trincones de comisiones, gestores ful de cajas de ahorros, presidentes de comunidad prodigos. Aquí no pide perdón nadie ni grande ni pequeño. Por eso el mensaje borbónico es estimulante y atípico. O a lo mejor es que aquí no la caga nadie excepto el rey. O que el rey no es español del todo.

De todas maneras a ver si es verdad que ya no se equivoca mas y se pone a  trabajar porque probablemente es el activo nacional  mas barato que contribuye a la venta de aves, aseguramiento del suministro de petróleo, y promocion del turismo y la cultura celtíbera. Pero sobre todo Juan Carlos promueve la buena imagen del sector hospitalario  español. Porque a pesar de los porrazos y averías que se hace, los médicos y hospitales  españoles lo dejan nuevo en un abrir y cerrar de ojos. Que mejor demostración puede haber de la calidad del sistema de salud  español. Vengan aquí a operarse de la cadera o de lo que haga falta, que salen corriendo en tres días. Eso si , pagando. Error decir que hay que erradicar el turismo sanitario cuando hay que promoverlo, ¡que los turistas pagan! Así nuestros médicos y enfermeras no tendrían que emigrar a Alemania.   Lo que habría que interrumpir, al menos mientras no haya pasta, es la emigración sanitaria: Rodríguez Ibarra cuando presidente extremeño, decía sentirse muy orgulloso de que las mujeres portuguesas fueran a dar a luz a Badajoz porque la seguridad social española era mejor y daba la epidural.  Majestad no se lesione mas en su esfuerzo promotor de la sanidad  española, que todo tiene un límite.