Archivo | Sociologia RSS feed for this section

El fútbol es así. Y anímese, la política también podría serlo

3 Oct

1371722871_extras_mosaico_noticia_1_g_0Que palo: no me gusta el fútbol. Además intuyo que es el responsable silencioso de los males de la España contemporánea. No obstante por cultura general y necesidades de networking, estoy casi alfabetizado futbolísticamente. Posiblemente por ello acabo de tener una visión, un insight sobre las enseñanzas que el modelo del fútbol ofrece para resolver uno de los grandes problemas patrios, como es el descontento que los españoles tenemos hacia nuestros políticos. Del fútbol el CIS no dice casi nada, pero SABEMOS que tenemos la mejor liga de futbol del mundo; y además está haciendo historia todo el rato, como nos recuerdan permanentemente los telediarios y los periódicos.

Si hemos sido capaces en España de tener el mejor fútbol del mundo ¿Como no vamos a poder tener los mejores políticos del mundo? Es una simple cuestión de benchmarking. He aquí algunas de las claves:

Internacionalidad. Si no se tenemos talento local, ¡Se compra fuera! No es necesario que nuestros ministros, diputados o consejeros autonómicos sean todos españoles. Hay que de ojear por el mundo y ver, donde esta el crack de economía, sanidad o cultura. Y ficharlo por una pasta ¡Sale rentable! Si un argentino como Messi puede ser el mejor futbolista de Europa ¿Porqué no puede un indonesio ser el mejor ministro de fomento de España?

Flexibilidad regulatoria. Hay que adaptar la regulación haciéndola mas permisiva, para que los mejores políticos se sientan cómodos en España. Ampliando el marco legal desaparecerían muchos casos de corrupción y evitaríamos malos rollos. El picture of success sería que llegado el caso, a los futuros Bárcenas, o Rato, en vez de pitarles a la salida del juzgado, les aplaudan y vitoreen, como a nuestros héroes futbolísticos

Difusión mediatica. Los medios de prensa, radio y televisión, seguirían a diario, hasta el último detalle, las actividades de los nuevos políticos y transmitirían de modo sencillo y memorable a la ciudadanía sus directrices y estrategias, al estilo de las del Cholo Simeone “Hay que ir partido a partido”, o el recordado Luis Aragonés “Hay que ganar y ganar y ganar (etc) “

Titulares y suplentes. Entre los nuevos políticos tiene que haber una lucha semanal por jugar, en su caso por gobernar. Cualquier nuevo cargo debe saber que si no lo hace bien cada semana, corre el riesgo de calentar banquillo. La CUP se aproxima a este innovador benchmark futbolístico con su propuesta de rotaciones en la presidencia de la Generalitat

Incentivos. En el fútbol hay primas por resultados, pues en el nuevo escenario político, lo mismo: si mejora el informe PISA, prima para el ministro de educación. Si el paro baja, prima, pero gorda, a la ministra de empleo . Y sensu contrario si un ministro no responde a lo esperado en cada partido, no hay prima y se le pone a chupar banquillo hasta que espabile . O se le traspasa a otro país (o a otra autonomía)

Cantera. Hay que promover que los niños, de mayores, quieran ser políticos. Los papás les llevarían a plenos municipales o parlamentos autonómicos, para que vayan cogiendo afición. Y los colegios tendrían mítines y debates electorales simulados en los que los chavales se irían soltando, con sus padres poniendo verdes a los contrarios desde la tribuna.

Para activar este enfoque aspiracional desde la infancia, los nuevos políticos deberían conducir coches molones, salir con modelos macizas y lucir audaces tatuajes. La única que tímidamente se apunta a esto último es Cristina Cifuentes… ¡pero es una mujer! Me acabo de dar cuenta de que las mujeres no juegan al fútbol; bueno, si pero no. Si en política imitáramos al fútbol tendríamos que prescindir por lo menos de un 50% del talento. Imagínate, no podríamos fichar a Hillary Clinton ni a Angela Merkel. Algún inconveniente tenia que tener este prometedor benchmark futbolístico

¿Será que las marcas entienden mejor a los españoles que los políticos?

11 Dic

Campaña-Navidad-Loterias_FRAME-3La clave del éxito de Podemos tal vez sea más allá de sus reconocidamente certeros diagnósticos, la capacidad de generar ilusión. La ilusión moviliza, porque las decisiones las tomamos con el corazón y las justificamos con la razón. Las marcas líderes también son capaces de generar ilusión, alimento para el ánimo y energía para el espíritu, por encima de las características de su producto. De abrazar causas y activar sentimientos con las que el ciudadano se siente solidario.

Por el contrario la propuesta de la mayoría de los políticos a los ciudadanos es tan objetiva, racional y poco movilizadora como cumplir los objetivos de déficit, seguir al pie de la letra la constitución o aumentar /reducir el gasto público. Nos van a terminar convirtiendo en un país marca blanca.

Cuando los españoles vaciamos las estanterías en un fin de semana y recogemos más de 20 millones de kilos para los bancos de alimentos, ya loterías había reflejado esa solidaridad emocionante , ese compromiso de no dejar a nadie atrás, recordándonos que el mayor premio es compartir. http://bit.ly/1sBqoeo

Cuando el sector hostelero atraviesa una de las mayores crisis de su historia y han cerrado más de 50000 establecimientos , Coca-Cola beatifica a San Bartolo y nos recuerda que los bares son parte de nuestra historia individual y colectiva, la mayor red social, donde hemos cambiado apuntes, conocido a nuestra novia, o compartido los mejores momentos con nuestra gente más querida. ¡Benditos Bares! http://bit.ly/1jg9Wma

Cuando despedimos con un nudo en la garganta a nuestros hijos que parten a una Erasmus, a trabajar en un hotel de Albión o una plataforma petrolera en el Mar del Norte, una marca de embutidos expresa la tormenta que tenemos en el corazón: puedes irte, pero no hacerte. http://bit.ly/1IDHOCA

Y cuando contemplamos consternados como la torpeza, la terquedad o la mala fe envenenan inexorablemente la relación con algo tan cercano y entrañable como Cataluña y los catalanes, el que un fabricante de cavas nos invite a brindar por los próximos 100 años juntos es un soplo de aire fresco. http://bit.ly/13aZxkV

Alguien tenia que decirlo, y no siempre va a ser Pablo Iglesias

¿Será el fútbol la auténtica causa de la crisis en las Españas?

19 Oct

RajoySer futbolista profesional mola: señoras estupendas, coches impresionantes y cientos de miles de seguidores en twitter ¡Y no hace falta estudiar! Tal vez por eso los niños españoles quieren ser futbolistas, según una encuesta de ADECCO. A estos niños les iría mejor si quisieran ser electricistas, empresarios o marinos mercantes. Prácticamente ninguno llegará a ser futbolista profesional. Que frustración (sobre todo para los padres), igual que cuando su equipo del alma pierde. El primer estudio sobre la felicidad de Coca-Cola detectaba que los aficionados al fútbol eran menos felices que la media. Solo gana un equipo entre muchos así que lo normal es que el tuyo no gane. En teoría todo el mundo puede correr una maratón, aprender inglés o incluso leer el Ulises. Pero conseguir que tu equipo gane es dificilísimo y además no depende de ti, aunque te intenten convencer de lo contrario. Probablemente los responsables son los medios. Los periodistas extranjeros no pueden creer que se convoquen ruedas de prensa tras los entrenamientos semanales de los equipos en España “¿pero que preguntan? ¿de que hablan?” Saldríamos mejor en el informe PISA si el tiempo dedicado en TV al fútbol se dedicara a enseñarnos cosas prácticas (También es verdad que gracias a él hemos aprendido que Hat Trick quiere decir tres goles). El fútbol nubla la inteligencia de profesionales de los medios, que publican admirados que se han vendido 350.000 camisetas de James al día siguiente de ficharle. Y se quedan tan anchos. Que el Éibar suba a primera es un hecho histórico. Ganar el mundial convierte a los jugadores de la roja en héroes y al seleccionador en noble. Martin Luther King tenia un sueño. Rajoy otro: ganar la próxima Eurocopa.

En otros deportes no hay duda sobre quien es el mejor: el que salta más o llega antes. En el fútbol se puede ser “mejor equipo” que otros pero perder, entre otras cosas por el estado del césped o por un señor que no juega y toca un silbato. El fútbol es así. La exposición constante a su banalidad invasiva, a su apasionada subjetividad, ha contagiado en España los debates políticos, las relaciones sociales, e intuyo que hasta el funcionamiento empresarial. El fútbol relativiza la ley: la gente insulta a la salida de los juzgados a defraudadores fiscales, salvo si son futbolistas, en cuyo caso los vitorean.

Pero lo más perverso de nuestra celtibérica adicción al fútbol es que nos ha educado en la pasividad, en la dependencia de otros: somos espectadores, no jugadores. La solución si nuestro equipo va mal es pitar y abuchear al entrenador o al presidente del club. En Austria son aficionados al esquí, y esquían. En Inglaterra a la jardinería y cultivan prímulas, lavandas y tomates. Pero aquí “darlo todo por el fútbol” es mayormente mirar como juegan otros. Nos han hecho creer que por agitar banderas , dar gritos de ánimo o protesta y hacer la ola contribuimos a que nuestro equipo gane. Y ese martilleo recurrente trasciende lo futbolístico y nos educa en la dependencia, en la transmisión a otros de la responsabilidad de conseguir nuestros objetivos. En España en general, nos hemos convertido en espectadores, hinchas y tertulianos. Aficionados. Nunca jugadores. Criticamos , animamos, protestamos. Nunca saltamos al campo y cuando lo hacemos es para que nos firmen un autógrafo, no para jugar nosotros mismos.

Y dicho ésto, me pongo a estudiar todo lo que se ha publicado este fin de semana sobre el estado de ánimo de Casillas, los isquios de Sergio Ramos, y la trifulca de Piqué con la guardia urbana, porque el lunes tengo una reunión con un cliente a quien no conozco de nada y de alguna forma habrá que romper el hielo ¿no?

Cuotas en los consejos de administración, hasta que aparezca la primera consejera mediocre

27 Sep

competitividadLas fotos del Consejo para la Competitividad, cuyas dos recientes bajas por fallecimiento, tan coincidentes en el tiempo, han ocupado tanto papel, transmitian dos fenómenos que me llamaban la atención. Lo primero, la vestimenta, de lo más homogéneo y clásico. Todo comunica. Tal vez erróneamente tiendo a asociar la competitividad con la innovación y ésta con cierta displicencia indumentaria, ejemplificada por los Krampav, Gates, Branson, o el también difunto Jobs. Y lo segundo, que no había una sola mujer. En la próxima foto,  la inquietante homogeneidad gráfica descrita se quebrará con la presencia de Ana Patricia Botín.  Foto histórica. ¿Porqué hay tan pocas mujeres en puestos directivos? No es un problema tan específico de las Españas: los últimos estudios estiman en un 16 % la presencia de mujeres en consejos de empresas españolas cotizadas, siendo la media  europea de un 18 %. Este dato contrasta con la propuesta de la Comisión Europea para que los consejos incorporen un 40% de mujeres. Ahora cuando ya Alemania y Francia han adoptado el sistema de cuotas, la CNMV prepara el Código Unificado de Gobierno Corporativo que establece por primera vez en España una cuota del 30% de mujeres en los consejos de administración de las grandes sociedades cotizadas para el 2020.

La conveniencia de las cuotas es siempre objeto de (encendidos) debates. Es un tema sobre el que yo nunca había pensado. A raíz de una amabilísima invitación al ultimo desayuno de WomenCEO por parte de Ana Lamas su presidenta y Esther Valdivia CEO de Publicaciones Profesionales, de intercambiar información con las participantes  y de preguntar sobre el tema a vari@s directiv@s de empresas para las que trabajo, voy y me mojo.

Soy partidario de las cuotas y explico el porqué.

En los informes de sostenibilidad de muchas empresas se constata que en ellas trabajan igual número de hombres que de mujeres, y sin embargo cuando se analizan los cuadros directivos ésto rara vez es así. Por otro lado, en las universidades el número de mujeres que estudian y se graduan es desde hace bastante tiempo, igual o superior al de hombres. En fin que hay banquillo. Mucho banquillo ¿Como es posible entonces que no haya más mujeres directivas? Me vienen a la cabeza tres razones.

La primera que se autopromocionan poco en el ámbito del trabajo. La idea no es nueva y  la propia Sarah Harmon máxima ejecutiva de Linkedin en España& Portugal lo confirmaba, precisamente en el desayuno de WomenCEO que tuvo lugar en el Lázaro Galdiano y al que hago referencia. Es difícil encontrar una mejor base de datos que Linkedin para detectar ese sesgo en la promoción de la marca personal de las mujeres que trabajan, pero en todo caso su efecto no puede ser tan decisivo en las estadísticas de la desigualdad en puestos directivos.

El segundo factor es un clásico: “la maternidad”. La dedicación a los hijos, aparte del trascendental fenómeno de traerlos al mundo, se imputa “by default” principalmente a las mujeres. ( “le llamo para decirle que su hijo se ha caído en el colegio y se ha hecho una brecha” “ ¿y no tiene usted el teléfono de su padre?” conversación compartida por una carismática directora de Marketing y Comunicación con servidor). Pero ¿donde están hoy los hijos? ¡si ya casi no hay ! Y justo al contrario, todas las directivas de alto nivel con las que trato, tienen no uno, sino dos o tres. O sea que la maternidad no es, no tiene porque ser “la causa”. Hay incluso algunos directivos (hombres) que sostienen que la necesidad de conciliación asimétricamente asignada a la mujer, las hace más eficientes en el trabajo, porque utilizan mejor el tiempo, mientras que los hombres no salimos a su hora del trabajo, no porque hagamos más tarea, sino porque somos mas ineficientes y/o no queremos estar en casa “tan pronto”, no vaya a ser. (Esto aparte del tiempo dedicado a debates futbolísticos ajenos mayoritariamente a lo profesional , cuya incidencia estadística tiende a ser superior en el género masculino, según yo intuía y me confirman ejecutivas de un amplio abanico de empresas, desde el sector financiero, hasta el de productos de consumo).

La tercera razón es probablemente la más poderosa y la podemos llamar, “síndrome del patio de colegio”, que hace que se transmitan las mismas bromas, las mismas novatadas y los mismos juegos de generación en generación. Nuestros directivos son hombres porque de toda la vida siempre ha sido así. Frenar la inercia de la tradición, aunque ésta no tenga ni pies ni cabeza actualmente, tiene un coste psicológico y emocional, es un sacrilegio laico. La exclusión de las mujeres no es un tema de talento. Mejor dicho, si: de desperdiciar talento, que aunque solo sea por pura estadística, se está quedando fuera de los puestos directivos, en un fenómeno tan nefasto para la economía española como la emigración de los jóvenes más preparados. Por eso las cuotas son necesarias, para romper esa cadena temporal invisible pero inexorable. No fumar en el metro es mejor objetivamente para la salud y el gasto sanitario que hacerlo, pero solo la regulación ha conseguido esta mejora. Cumplir las normas de tráfico, ahorra vidas y sufrimientos pero lo integramos  mucho más en nuestro comportamiento con la implantación del carnet por puntos.

¿Y hasta que porcentaje tendremos que regular las cuotas?, le pregunte a una notoria asistente al WomenCEO a la sálida del Lázaro Galdiano. Me contestó con una sonrisa “Hasta que aparezca la primera consejera mediocre”.

Otra España no solo es posible, sino inevitable

16 Dic

ampelmannAlemania ¿Será donde mas mileuristas hay de Europa? Me hago esa pregunta tras una estancia otoñal en Berlín. Es una impresión fugaz, pero me ha parecido que las bicis que comparten las calles con los coches son viejas, que en los mercadillos las  verduras españolas y turcas son mas baratas que aquí, que los ciudadanos  recuperan 15 céntimos por botella de plástico con satisfacción y diligencia. Que  hasta los  currantes y ejecutivos compran los panecillos y café con leche en el súper porque es mas económico. Una hipótesis alternativa a la abundancia de mileuristas, es que exista una cultura  práctica orientada la experiencia y no a la tenencia. El análisis berlinés aunque sea a ojímetro merece la pena. Han superado la crisis y aquí estamos empezando a hacerlo; observando  lo que pasa allí, podemos estimar como podría ser nuestro futuro. Decía  Morgan Stanley a principios de 2013 : España será la próxima Alemania. Mas radical, el Sr Roig interpreta que en el futuro tendremos que trabajar como chinos. Y en el ámbito de la añoranza, el Sr Montoro cree que volveremos a ser una réplica  de la España previa a la crisis.

  Si Morgan Stanley tuviera razón, estamos evolucionando hacia una economía muy competitiva, de productividad creciente, con una balanza comercial que ¡oh fenómeno impensable! por primera vez desde que se inventaron los estadísticas tiene superávit. BBVA dixit ( con cinco millones de parados)  : los sueldos para acelerar la salida de la crisis deberían bajar un 7 % más. El FMI también  ha dicho algo parecido. Y es lo que está pasando, desde los puestos en que cada euro es importante para llegar a fin de mes hasta los profesionales con seis dígitos al año. Lo mas chocante es la  posición oficial de que la deflación es un síntoma pasajero. Que lo deseable es una  estimulante inflación del 2% . Pero en España los perros ya se han comido las longanizas y los ciudadanos estamos valorando si comernos a los perros.  Con unos sueldos bajos y decrecientes, ¿como se va a incrementar el consumo interno si suben los precios?¿que “bajada de impuestos” va a compensar esa subida?

Casi seguro que tras la crisis, no volveremos a comprar docenas de miles de jamones ibéricos de 500 €, ni colapsemos los restaurantes de lujo, pero si consigamos que lo hagan los nuevos ricos globales rusos hindúes o chinos. Como en Alemania, alquilaremos en vez de  comprar casa : hemos comprobado que la propiedad inmobiliaria puede ser una servidumbre fiscal, bancaria y patrimonial que limita nuestra movilidad. En lugar de pagar la hipoteca del piso, invertiremos en  un fondo de pensiones y un seguro médico. Nos jubilaremos más tarde, seguiremos comprando marca blanca, viajaremos cada vez mas (en low cost), y celebraremos mucho, pero mayormente en casa (por ejemplo, cada vez  que vuelva algún  hijo del extranjero ¿donde si no van  trabajar si son arquitectos, ingenieros de caminos, fontaneros, electricistas, profesores de español o expertos en energías renovables?) Cuando vayamos al restaurante nos repartiremos la cuenta y nos llevaremos la botella de vino a casa si no la hemos terminado. Tendremos minijobs, parte de ellos, como en Alemania, ejercidos por jubilados de más de 75 años. Habrá muchos jovenes que trabajarán y aprenderán un oficio “dualmente”. Disfrutaremos de la amistad,  la familia, los cineforums y la naturaleza, de salir al campo con la tortilla de patatas,  plantar arboles y recoger setas, leer, acudir al teatro y ver museos, exposiciones y manifestaciones artísticas . Nos enriqueceremos de la multiculturalidad. Probablemente dedicaremos mas tiempo a aprender, seremos menos dependientes de lo público, más autónomos y solidarios. Por tanto más felices.

En el futuro, hasta podemos esperar que PP y PSOE sean capaces de superar mezquindades y pactar un gobierno, los agentes sociales promuevan  el reparto del empleo en situaciones de crisis , o incluso podamos pedalear felices al trabajo, compartiendo la calle con amables automovilistas.

También, como el Sr Montoro, me temo que he caído en la ensoñación del wishful thinking.

Cloud Computing and Big data mining: the answer to any question is blowing in the wind

8 Oct

15584291-mujer-que-trabaja-en-los-servidores-con-ordenador-portatil-sentado-en-el-suelo-en-el-centro-de-datos (Perdón por utilizar en el titulo “la otra” lengua global).

He utilizado varias veces Interdominios para registrar varias paginas. Siempre pensé que era una empresa virtual situada en algún lugar de la nube , o como mínimo en algún paraíso (fiscal) para start ups como la verde, rescatada y fiscalmente paradisiaca Irlanda. Pero no, está en la Ciudad de la Imagen al lado del Kinépolis y alberga también un centro de datos con unidades de memoria y discos duros que almacenan y procesan miles  de terabytes.  Estuve allí por primera vez hace unos días. Me encontré  en el sótano solitario, donde latian las unidades de memoria a un emprendedor de diecisiete años tecleando enérgicamente,  configurando  discos duros capaces de gestionar un billón de datos al minuto. La actividad en las redes sociales crece exponencialmente y genera  una información en apariencia humanamente inabarcable.  Pero el Cloud Computing y el Big Data mining están desarrollándose casi en paralelo. Antes (ahora), para saber que pensaba la población, encuestábamos a una muestra limitada y teóricamente representativa, y los resultados se extrapolaban al total. Por ejemplo, el mediatico  Barómetro del CIS. A veces los encuestados  eran recompensados por su colaboración, sobre todo si se convertían en panelistas, que participaban  en un mismo estudio repetidamente a lo largo del tiempo. Hoy la población opina y explica su comportamiento en las redes sociales masiva, continua y voluntariamente, y las tecnologias para transformar este alud de datos en informacion inteligible  están  perfeccionándose a una velocidad de vértigo. La capacidad humana naciente  de entender lo que piensan cientos de millones de personas en tiempo real, revolucionará el marketing, la sociología, y puede que la política. Y  de alguna forma proyectará la frontera de lo divino  a lugares insospechadamente mas lejanos. Tal vez en los proximos  dos años. La respuesta a todas las preguntas está en el viento, y empezamos a comprender su lenguaje.

La infelicidad contagiosa del ministro Wert y el inevitable colapso de las prestaciones sociales

27 Sep

niñosCada vez sabemos mas sobre la felicidad y sus causas. Está de moda a nivel científico y popular estudiarla y escribir sobre ella . Este fenómeno puede estar relacionado con la crisis, como la cotización bursátil  lo está con la prima de riesgo. Las creencias sobre la felicidad  son mucho mas relevantes de lo que parece, porque consciente o inconscientemente gobiernan nuestro comportamiento individual y colectivo. Una de ellas era que tener más cosas nos iba a hacer más felices.   Ahora que se ha derrumbado el mito del crecimiento económico continuo e irreversible,  buscamos otras formulas para alcanzar ese estado ideal que no estén basadas en la riqueza económica. Ya antes de la crisis empezaban a acumularse evidencias de que tener cada vez mas cosas no servía para alcanzar la felicidad, del mismo modo que al galgo no le sirve correr más para alcanzar la liebre mecánica.  Algunos sicólogos tenían la explicación y le habían puesto un nombre: adaptación hedónica, es decir que a lo bueno se acostumbra uno rápido. A los dos meses de tener el BMW ya te parece rutinario; no te hace la misma ilusión como cuando era un deseo. Pensamos ingenuamente que nos hemos equivocado y que el BMW no era el coche adecuado , que seguro que cuando consigamos el Porsche alcanzaremos la felicidad ¡Ay, ilusos! La adaptación hedónica funciona en las dos direcciones, o sea que hasta cierto punto la escasez o la enfermedad física también la metabolizamos y podemos ser felices en la planta de calle de la pirámide de Maslow.  Una excepción , las patologías mentales como la depresión inhiben toda posibilidad de felicidad .

Salud, Dinero y Amor: hay estudios  cuantitativos que asignan solo un 10% de la felicidad a la genética, un  40% a las circunstancias  y un 50 % a la actitud. O sea que en línea con lo anterior, la buena salud, el triunfo profesional y su consecuencia el dinero, o el éxito en el amor explicarían menos de la mitad del nivel de felicidad individual.   Es más, según diversos  experimentos la relación causal es la contraria: La gente más feliz, enferma menos, tiene más éxito laboral  y es  más atractiva .  La felicidad no es el epílogo repipi de una novela rosa, sino un factor macroeconómico  de primer orden. El sabio Punset en la promoción de su último libro “El sueño de Alicia” dice que “es necesario prevenir para evitar el colapso de las prestaciones sociales”.   Mayores niveles  de felicidad contribuirían a la prevención de enfermedades y a reducir  el gasto sanitario. Además también disminuiríamos las prestaciones por desempleo, porque tendríamos empresarios de mas éxito  que contratarían  más y mejores empleados.  Los científicos producirían mas patentes y puede ser que hasta los políticos hicieran mejor su trabajo  (¿hay algún político español que parezca feliz? ¡Si siempre están cabreados!) . Además  ligaríamos más; esto no se como afecta a la realidad socioeconómica, pero malo no me parece.  Un mayor grado de felicidad, por contra, perjudicaría a algunos sectores, por ejemplo la industria de la cirugía estética ¿para que se van a poner tetas las señoras si en plan Amelie ya son más atractivas? (Los beneficios intangibles desde siempre han aportado a la marca,  en este caso personal, mas valor que los turgentes  tangibles)

 Dada la relevancia crítica, no solo individual, sino también macroeconómica de este asunto  para la salida de la crisis y la sostenibilidad de las prestaciones sociales ¿No habrá una pastilla que nos haga permanentemente felices?  

¿Que podemos hacer? La solución, como casi siempre, es simple.

 El mérito de haber sintetizado  el conocimiento científico que aporta la solución  es de S. Lyubomirsky quien identifica  las tres actividades que nos entrenan para ser felices crónicos.   Individual y colectivamente. Para obtener salud, dinero y amor. Para  salir de la crisis y evitarla en el futuro. Son:

1.-Desarrollar actividades que redunden en beneficio para otros

2.-Aprender continuamente

3.-Potenciar la autonomía personal

Todas las actividades que desarrollemos en esas tres direcciones mágicas nos hacen irremediablemente mas felices. Mira que es sencillo. Y hace click. Ahora comprendo mejor muchos de los resultados del  primer estudio cuantitativo de Coca-Cola. Por ejemplo la gente que cocina es mas feliz ; claro, porque aprenden y generalmente preparan la comida para otros. Los aficionados al futbol son mas infelices: no pueden hacer nada para que su equipo gane, no aprenden y no se traduce su afición en ningún beneficio para nadie, ( salvo para los millonarios jugadores). Trabajar para una ONG hace feliz, como plantar arboles bajo cuya sombra nunca te cobijarás. Regalar, dar las gracias, reconocer méritos ajenos. Estudiar una carrera lejos de casa porque aprendes y eres mas autónomo.  

El principal pasivo de Wert  es que en su reforma se ha olvidado de estas tres cosas tan simples y tan críticas para el sistema educativo y “la sociedad en su conjunto”.  

 Aparte de haber espachurrado al estratégico sector cultural con el 21%. Porque la gente que iba al teatro, también era más feliz.

 

No es el crédito bancario, stupid (con perdón)! Family, fools, smarts, friends and business angels

11 Ago

 joven_emprendedor-500x332“Futbolistas famosos y empresarios  saben muy bien que es el lujo…..” Carlos Herrera persevera incansable en este mantra publicitario en la radio. Yo creo que esto consigue dos cosas: reforzar el posicionamiento marbellí de la inmobiliaria Gilmar, y solidificar la imagen forgiana de la clase empresarial española. Seguramente el evitar la misma taxonomía en que habita Messi y su analfabetismo fiscal  o Belén Esteban y su reputada laboriosidad, han contribuido  al auge  del término emprendedor y la decadencia del casi políticamente incorrecto empresario

En la I Encuesta  ADECCO sobre este tema, resulta que los jóvenes españoles ya no quieren ser funcionarios, sino emprendedores (los niños , según otro estudio de ADECCO, que hace mas encuestas que el CIS, siguen queriendo ser futbolistas, médicos o policías) La repentina vocación hacia el emprendimiento alcanza al 75%  del grupo 30-35 años, avalando la hipótesis de que estarán agotados de no encontrar trabajo estable por cuenta ajena, acumular trienios de becario o hacer cursos (ya no les debe caber mas formación en la cabeza) .  El principal obstáculo percibido por los encuestados para emprender es la falta de dinero.   Y el caso es que dinero debe haber por un tubo y el emprendedor jamás se debería jugar el suyo propio. Probablemente esta sea la diferencia más tangible entre empresario y emprendedor. En cualquier proyecto de estos últimos  debería haber capitalistas  que pongan la pasta. De hecho una de las actividades claves del emprendedor debería ser el persuadir a alguna persona física o jurídica con recursos y experiencia para  que ponga dinero detrás de su idea.

Pero no vale con cualquier capitalista: la idea de financiar  un proyecto con family, fools and friends es la mejor manera de quedarse sin amigos , no volver a hablarse con la familia y culpabilizarse por abusar de una persona con capacidades cognitivas disminuidas.  Eso si,  el peor fool que hay como fuente de financiación es el propio emprendedor, porque su pasión, su fe y su falta de experiencia le produce una especie de sindrome del product manager que no le deja ver las posibilidades reales, los tiempos,  recursos  y obstáculos a solventar para el éxito de su proyecto.  Los encuestados en el estudio de ADECCO también señalan como obstáculo notable la falta de crédito de los bancos. Y eso que así a ojo,  el banco no debería ser financiador de emprendedores, no por fool sino por smart. Para las empresas consolidadas la ausencia de crédito bancario es un problema. Para el emprendedor que parte de cero, los bancos deberían ser secundarios en su proyecto porque le van a aportar poco o nada en términos de gestión y es posible que, Shylocks contemporáneos, le reclamen una libra de carne de junto al corazón, a cambio del dinero que intermedian .  Por otro lado, convencer a un  socio capitalista o un business angel, además de resolver la financiación, es un test ácido de la viabilidad del proyecto y un proceso de ajuste que mejorará sus posibilidades de éxito; un apoyo a la gestión que contribuirá a sacarlo adelante. Imagínate pillar como socio capitalista a uno de esos empresarios que se han pasado toda la vida trabajando han sorteado crisis telúricas con éxito y han hecho un dineral con la venta oportuna de sus empresas, y que después de  unos meses de adaptación hedónica, añoran empezar de nuevo, pero sabiendo que tienen menos tiempo y que las oportunidades han cambiado.

Por otro lado, si el emprendedor no tiene al banco en la chepa , el agobio  cotidiano de estar poniendo en juego todos su ahorros y su patrimonio o el de la family fools and friends, casi seguro que gestiona con mas tino y eficacia su proyecto.

Intuyo que, aparte del de Suiza o Luxemburgo, hay mucho dinero en busca de rentabilidad y  una de las ideas mas arriesgadas para invertirlo es prestarlo a los gobiernos, pródigos crónicos que por puro sentido común en algún momento harán default. Otra es comprar acciones de empresas cotizadas, que a veces priorizan los intereses de sus gestores sobre la de sus dueños teóricos, los accionistas, con una gestión mas opaca que una caja de filetes de limanda Pescanova o que la hucha de Bankia

Esperemos que la mano invisible del Sr Smith, Adam Smith,  no sea una leyenda urbana y facilite el encuentro efectivo  y sin intermediarios de emprendedores de visión y talento con  socios capitalistas expertos en la gestión. Porque de esto, en parte depende la salida de la crisis.

Pertenencias y experiencias ¿Que prefieres tener un Cayenne o 50.000 seguidores en twitter?

20 Jul

2008-TechArt-SUV-Aerodynamics-I-Porsche-Cayenne-Front-And-Side-1280x960Además de usar más marcas blancas y comprar en Groupon  ¿Como será la vida después de la crisis?   Hoy la zorra de la fábula más que despreciar las uvas inalcanzables, lo que está haciendo es redescubrir  las bellotas que hay por el suelo. Ha cambiado el resveratrol por los ácidos grasos monoinsaturados . Estamos haciendo de la necesidad virtud y reaprendiendo, por ejemplo, que no posees tu casa sino que ella te posee a ti.

Estamos pasando de la economía industrial a la de los servicios. De lo material a lo intangible. El marketing experiencial se ha puesto de moda redescubriendo  que las emociones son el motor de las decisiones .  Comprando algo sentimos emociones pero (Punset dixit), la felicidad está en la antesala de la felicidad. Y la emoción provocada por la posesión de cosas es efímera y en gran parte previa a su compra, mientras que  el lastre financiero, logístico y sicológico  del patrimonio material es crónico y acumulativo. Ya se sabe que los dos días mas felices del propietario de un barco son en el que lo estrena, y en el que por fin, lo vende. Yo inconscientemente esto lo he sabido siempre y he disfrutado muchísimo en barcos ajenos, eso si, fregando solidariamente la cubierta.

El marketing experiencial lleva implícita la semilla de una  revolución en el consumo.  Se puede vivir una serie continua de experiencias y emociones compradas si, pero sin la tiranía de la acumulación patrimonial,  o incluso (la táctica dicta la estrategia de la zorra en esta época de tribulación) sin comprar nada en absoluto.  En el primer caso, podemos viajar, subir al  Everest (esta vez no nos encontraremos al Sr Bárcenas), hacer un master, o un curso de enología. Y sin rascarse el bolsillo podemos  recolectar setas, hacer pasteles caseros para celebrar cumpleaños,  escribir haikus, plantar arboles o hacer los múltiples caminos de Santiago, de un tirón o por etapas, o ser un activo participante en las RRSS

 Sonja Lyubomirsky ya explica que como nos adaptamos a lo bueno y a lo malo en poco tiempo,  mas vale que nos administremos lo bueno en una larga serie de pequeñas dosis y lo malo si es posible , todo de golpe  ( por favor Sr Rajoy y colegas de gabinete, tomen nota)  . También dice esta experta en felicidad y psicología social que nuestra felicidad depende , ¡oh miserias humanas!, de la comparación con el prójimo mas cercano: experimentos demuestran que preferimos un sueldo de 50.000 € si nuestro entorno lo tiene de 25.000 que uno de   100.000 € si estamos rodeados de vecinos  que ganan 200.000 €.

El único inconveniente de los patrimonios experienciales frente a los materiales es que se veían poco…. hasta ahora. No se podian comparar con el de los vecinos amigos y compañeros. Pero ahora, gracias  a las redes sociales,  todo tipo de experiencias adquieren tangibilidad, son visibles, perdurables no dependen de las recreaciones interesadas de nuestra ( con la excepción de Luis Maria Ansón)  limitada memoria. Lyubomirsky, Punset y todos los grandes estudiosos de la felicidad señalan que compartir es una de las claves para alcanzarla. Mostrar el patrimonio experiencial es una manera de alardear y comparar pero también de compartir que es más políticamente correcto y socialmente aceptable. Si no tienes un Porsche Cayenne, nada te impide tener 50.000 seguidores en twitter. Y además, de momento, no pagas impuesto por ello. De nada Sr Montoro

Cerdos y Pirámides

27 Ene

apocalipsis-600Inquietantes  mensajes de Vicente Verdú en la presentación de su último libro, “Apocalipsis Now”, solo matizados por Luis Eduardo Aute  con su original idea de que  los vinícolas Portugal Italia Grecia y Spain, alias “PIGS” , tal vez deberíamos decir hasta luego Merkel   y constituirnos, frente a los barbaros cerveceros del norte,  en los Paises Independientes del Gran Sur ( “PFIGS” Paises Felizmente  Independientes del Gran Sur, uniendo a Francia, que también es país Vinícola)

Según Verdú, Europa está terminal; parece que los electrodomésticos no han inventado la obsolescencia programada, sino que imitan a los modelos socioeconómicos.   “Este sistema (capitalista) se autodestruirá en  x años… Biip”. La intensidad de la presentación y probablemente varios canapés de setas en la copa de vino español, posterior al tumultuoso evento literario, explican el sueño circular y vicioso que tuve aquella noche, sueño en el que  ….las empresas se hacían cada vez mas grandes, reestructurándose para mejorar su rentabilidad, cambiando empleo por tecnología. Haciendo frente a la reducción de la demanda provocada por el desempleo a base de deslocalizarse, generando con ello un paro elevadísimo. Produciendo  cada vez a menores costes, pero al alcance de menos gente en los países desarrollados. ….. Menos mal que solo era un sueño porque si fuera una verdad, seria tan incomoda como la de Al Gore por lo menos. Prahalad y Hart inventaron a principio de siglo el concepto de la base de la pirámide, en que la clave de la sostenibilidad del capitalismo consistía en mejorar la renta y promover el acceso al consumo de los 4.000 millones de personas que vivían con menos de 2 € al día. Hoy, cuando es mas probable que Latinoamérica, China o India sean los que rescatan a los PFIGS  que al revés, es posible que  no estamos asistiendo a un apocalipsis, sino mas bien a una posible caída de  cascotes del hasta ahora vértice de la pirámide.